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Guía Montessori ¿Qué características debería tener?

29/03/2022
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El interés por adquirir formación como guia Montessori ha aumentado en los últimos años. El desarrollo de metodologías activas en los procesos de enseñanza-aprendizaje, ha propiciado que metodologías surgidas a finales del siglo XIX y principios del siglo XX sean cada vez más demandadas.

Actualmente, en España, la Asociación Montessori española reconoce un total de 29 centros que aplican, según los criterios establecidos por esta asociación, la metodología Montessori. No obstante, son muchos más los centros educativos que aplican la metodología en distintas etapas educativas.

El nacimiento del método coincide con una época de cambio a nivel general en el mundo educativo. La explosión de nuevas ideas pedagógicas a finales del siglo XIX y principios del siglo XX se relacionan, principalmente, con la extensión y fortalecimiento de la educación pública; pero, también con el interés por proponer nuevas perspectivas pedagógicas en el proceso educativo.

En España, experiencias alternativas como las llevadas a cabo por Ferrer i Guardia y Rosa Sensat entre otras figuras, en Cataluña; la Institución Libre de Enseñanza (ILE), puesta en marcha por Giner de los Ríos; o las distintas propuestas que aglutinaron los principios de la corriente denominada “Escuela Nueva”, provocaron una transformación general de los principios de enseñanza que hasta entonces se habían aplicado en las instituciones y centros educativos.

A nivel internacional, la corriente de la Escuela Nueva, surgida de la experiencia de Cecil Reddie en 1889 en Abbotsholme, supuso la explosión de experiencias como la desarrollada por J. Dewey, bajo la concepción pragmática de la educación y su comprensión de la escuela democrática; W. H. Kilpatrick y el desarrollo del método de trabajo por proyectos; la asunción de la metodología basada en los “Centros de interés” de Ovide Decroly; o las propuestas de crear una escuela para el pueblo de Celestín Freinet.

Principios del método y claves de la guía Montessori

La ebullición de metodologías  planteamientos pedagógicos y educativos, expuestos en el apartado anterior,contribuyeron a propiciar un amplio cambio en la concepción educativa del momento.

Todas las iniciativas nacidas en esta época, guardaban en común un principio básico general: el lugar central de la figura del niño/a en el proceso de aprendizaje. Como indicaba Luzuriaga en 1923 en el boletín de la ILE (citado por Pericacho, 2012), este paidocentrísmo de la escuela nueva basaba su acción educativa en 3 elementos centrales:

  1. Actividad y educación física: educación en contacto constante con la naturaleza.
  2. Educación intelectual: rechazo de la memorización, resaltando el protagonismo y la acción como motor del aprendizaje, potenciando la razón y la reflexión para alcanzar el conocimiento.
  3. Educación moral: Emancipación de la autoridad e iniciativa, se educa en la responsabilidad y la emancipación.

El método Montessori, nace principalmente a partir de la publicación por parte de María Montessori de sus primeras obras y de las experiencias puestas en práctica en las “Casa dei Bambini”.

Como indica Carmen Sanchidrián en la introducción a la edición de 2014 de El método de la Pedagogía Científica, Montessori siempre piensa en la labor de su método como propiA del sexo femenino, de ahí que en su obra siempre encontramos referencias en femenino a las figuras de maestra o guía.

Los principios del método se centran en una estructura de aula con edades heterogéneas, de entre 2 o 3 años de diferencia; ambiente familiar, primando la cooperación frente a la competición; énfasis en la visión global del aprendizaje; libertad estableciendo límites, primando la autoregulación y motivación personal; interés por el desarrollo personalizado y el aprendizaje activo.

Por otro lado, las claves de toda guía Montessori en su quehacer diario deben ser: "calma, paciencia y humildad. Sus mejores bazas son las virtudes y no las palabras" (Sanchidrián, 2014, pág. 42).

El conocimiento nace de la disciplina

´Nada mejor para comprender el papel y las funciones que debería cumplir en el aula una guía Montessori que acudir a sus escritos.

En este caso, nos centraremos en distintos fragmentos, principalmente del libro La mente absorbente del niño, en su capítulo sobre "la educadora Montessoriana y la disciplina".

Sobre la disciplina en el aula, Montessori destaca la importancia de lograr el silencio y la concetración. En definitiva, la disciplina interior que antecede al proceso de aprendizaje:

"El fenómeno de la disciplina interior es algo que debe conseguirse y no una cosa preexistente. Nuestro deber es guiar por la vía de la disciplina. La disciplina nacerá cuando el niño haya concentrado su atención sobre el objeto que lo atrae y que no sólo permite un útil ejercicio sino también el control del error... Si la disciplina fuese algo preexistente, nuestra labor no seria necesaria; el niño poseeria un instinto seguro que le haria capaz de superar cualquier dificultad." (pág. 332)

En relación con esta disciplina, existen tres elementos centrales que cualquier guía Montessori debe observar con atención para distinguir las situaciones de "caos" que hacen que niñas y niños no puedan llegar a alcanzar esa capacidad de disciplina interior:

  1. Prevalencia de movimientos desordenados, involuntarios que dificultan el orden de movimientos voluntarios. De lo que se desprende la importancia de un ambiente estructurado para propiciar ese orden.
  2. La imaginación que nos aleja de lo real, de lo tangible. La mente debe centrarse en elementos reales. De ahí la importancia en el método del trabajo sobre la vida cotidiana a través del área de vida práctica.
  3. Huir de la imitación. Evitar la tendencia a la imitación presente en niñas y niños de 2 años en adelante. De aquí la importancia de preparar para la responsabilidad y la autonomía.

Estructurar el ambiente

La estructura del ambiente representa uno de los elementos centrales de la metodología Montesori. Montessori señala las distintas fases a contemplar en esta estructuración, centrándose en el orden y presencia del ambiente, el comportamiento de la guía hacia niñas y niños y la concentración e interés en una actividad concreta.

Montessori resalta la importancia no solo de la presencia del espacio, sino también de guía Montessoriana:

"Los atractivos esenciales de una casa son limpieza y el orden: todo en su sitio, limpio, brillante y alegre. Esta es la primera preocupación de la mujer. También en la escuela la primera preocupación de la educadora debería ser la misma: orden y cuidado del material para que siempre sea bello, reluciente y en un estado perfecto, y que no falte nada... Ello también significa que la educadora misma debe resultar atractiva agradable por su cuidada limpieza, serena y llena de dignidad" (pág. 348)

Posteriormente, el control sobre el comportamiento se convierte en una tarea central de la guía Montessori:

"Si durante este periodo hay algun niño que persiste en molestar a los demas, lo mas practico sera interrumpirlo. Igual como hemos dicho y repetido que no so debe intervenir cuando un niño esta concentrado en su trabajo, para no interrumpir su ciclo de actividad e impedir la plena expansion, en este caso, la tecnica adecuada es lu opuesta: romper el curso de la actividad perturbadora" (pág. 350)

La fase final en esta estructuración representa el paso de la guía Montessori a la mínima intervención, primando la observación atenta de la actividad que realizan las niñas y niños en el aula:

"Alabanzas, ayuda o incluso solo una mirada pueden bastar para interrumpirlo o para destruir la actividad. Resulta curioso, pero puede ocurrir incluso si el niño advierte simplemente que lo miren." (pág. 352)

Libertad, responsabilidad y uso del material

Uno de los aspectos que debe dominar toda guía Montessori es el dominio sobre el uso y el sentido del material que se ofrece en el aula. Este dominio se relaciona directamente con la capacidad para presentar ordenadamente el material a niñas y niños, siempre basándonos en la importancia de la lección en tres tiempos de Montessori.

"la maestra ira ofreciendo el material, pero sin dejar nunca a los niños plena libertad de eleccion hasta que estos no hayan comprendido su utilidad" (pág. 339)

El inicio de ese trabajo con el material exige especial dedicación de la guía Montessori en el trabajo de observación:

"Vigilancia general y lecciones individuales, enseñadas con exactitud, son dos medios que permiten a la educadora ayudar al desarrollo del niño. En este periodo debe procurar no volver nunca la espalda a  la clase mientras se ocupa de cada niño individual". (pág. 341)

Como exponíamos en apartados anteriores, la guía Montessori debe procurar la máxima libertad en el proceso de aprendizaje, pero esa libertad debe estar supeditada a la propia responsabilidad respecto a las demás personas con las que se comparte el espacio:

"Los niños construyen una sociedad ordenada sin ayuda. Los adultos necesitamos policia, prisiones, soldados, canones. Los niños resuelven sus problemas en paz; nos han demostrado que la libertad y la disciplina son dos caras de la misma medalla, porque la libertad científica conduce a la disciplina." (pág. 358)

Sin duda, puede que la evolución de los tiempos y de nuestra sociedad obliga a repensar algunos de los principios metodológicos expuestos por Montessori. Sin embargo, los principios centrales tanto de su método como de los fundamentos pedagógicos de la escuela nueva deberían ser parte de nuestra práctica cotidiana. Volver, en este caso, a leer las indicaciones de la propia Montessori sobre su método debería ser el paso inicial de toda guía Montessori.

Categorizado en: Educación y Sociedad

No hay comentarios

  1. Roberta Royer dice:

    me parecen interesantes las ideas, no todas las comparto, algunas me parecen muy generales y que no son solo practica del metodo montessori en particular pero de todo sistema de enseñanza, pero en general fue una lectura interesante. Gracias.

    • David Pérez Heredia dice:

      Gracias por tu reflexión Roberta. Como dices, la practica docente es muy rica y a lo largo de su evolución las metodologías han venido influenciándose mutuamente. Las propuestas que Montessori realiza a principios del siglo XX se han ido extendiendo a distintos países, incorporando el profesorado algunos de los elementos de su metodología a la práctica diaria. Un saludo

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