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neuropsicologia de los lobulos frontales

La neuropsicología de los lóbulos frontales y las funciones ejecutivas

12/04/2022
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En numerosas ocasiones tanto profesionales, personal sanitario, personal docente, pacientes y usuarios o población en general, desconocen la importancia de los lóbulos frontales y como afectan a la resolución de problemas, a la personalidad y a distintas funciones cognitivas que intervienen en nuestra vida académica, laboral y social.

Neuroanatomía de los lóbulos frontales

En primer lugar, vamos a analizar que son los lóbulos frontales, su ubicación en el sistema nervioso y su relación con otras funciones. Actualmente se consideran en cada hemisferio cerebral 6 lóbulos: frontal, parietal, occipital, temporal, límbico e insular. 

El lóbulo parietal procesa información con el desarrollo de los sentidos y de los sistemas sensoriales del movimiento y vestibular, propiocepción como el esquema corporal y la interocepción como el hambre la sed, la temperatura, etc; mientras que el lóbulo occipital es el responsable de la visión, aunque esta también a los lóbulos parietales y temporales. El lóbulo temporal procesa la percepción auditiva, el lenguaje, la memoria visual, la memoria declarativa y la emoción. El lóbulo límbico considerada la parte más antigua de la corteza cerebral y relacionado con la memoria, el aprendizaje y las emociones. Por último, el lóbulo insula procesa aspectos de la sensibilidad o el gusto.

La importancia de los lóbulos frontales es esencial para las funciones cognitivas y el control de la actividad o el movimiento voluntario como veremos más adelante.

La importancia de los lóbulos frontales en el cerebro y los efectos del daño

Es el lóbulo más grande de nuestro cerebro. Se caracteriza por el procesamiento de funciones cognitivas como la planificación, coordinación, ejecución y control de la conducta entre otras llamadas funciones ejecutivas. Dichas funciones ejecutivas intervienen en el establecimiento de metas, la articulación del lenguaje y la regulación de las emociones. Además, el lóbulo frontal es el responsable de la teoría de la mente.

Podemos afirmar que es el lóbulo cerebral con un papel más destacado en las funciones relacionadas con la inteligencia, la planificación y la coordinación de secuencias de movimientos voluntarios complejos.

De forma resumida vamos a plantear las diferentes partes del lóbulo frontal: 

  • La corteza motora primaria controla las partes en movimiento del lado contralateral del cuerpo; Por lo tanto, el daño de la corteza motora del hemisferio derecho produce alteración principalmente del lado izquierdo del cuerpo.
  • La corteza frontal medial (llamada área prefrontal medial) es responsable del ciclo sueño-vigilia y la motivación. Una lesión en el polo frontal extensa de esta área, las personas pueden desarrollar síntomas de alexitimia y apatía.
  • La corteza orbitofrontal ayuda a modular los comportamientos sociales. Por ejemplo, es probable que la desinhibición que se da en el envejecimiento y en muchos tipos de demencia sean el resultado de la degeneración del lóbulo frontal, sobre todo de la corteza orbitofrontal.
  • La corteza frontal posteroinferior izquierda controla la función del lenguaje expresivo. Las lesiones de esta área producen afasia de expresión.
  • La corteza frontal dorsolateral manipula la información de adquisición muy reciente. Las lesiones de esta área pueden deteriorar la capacidad para retener la información y procesarla en tiempo real.

Si deseas conocer más sobre la relación entre el sistema nervioso y el comportamiento, infórmate sobre nuestra oferta formativa en neuropsicología.

¿Qué son las funciones ejecutivas?

Antes de relacionar de manera directa el lóbulo frontal y las funciones ejecutivas debemos aclarar que dichas funciones son resultado de la combinación de múltiples estructuras cerebrales. Es un sistema complejo y localización difusa de amplio estudio en los distintos campos de la neuropsicología.

"Una persona autónoma es aquella que tiene la capacidad de autogobernarse, de escoger, de decidir por sí misma. Para lograr tal autonomía, el individuo debe ser capaz de controlar y coordinar, de forma consciente, sus pensamientos, acciones y emociones, y esto es lo que hacen las funciones ejecutivas"

Javier Tirapu Ustárroz

Elementos de las funciones ejecutivas

Las funciones ejecutivas poseen tres componentes: el establecimiento de metas, la flexibilidad cognitiva y el control atencional. Entre otros podemos encontrar los siguientes elementos en las funciones ejecutivas:

  • Memoria de trabajo: capacidad de almacenamiento temporal de la información, manipulación, comprensión y su procesamiento.
  • Planificación: capacidad para identificar y organizar los pasos necesarios para iniciar y finalizar una acción. Por ejemplo, en personas con demencia o daño cerebral esta habilidad se encuentra deteriorada.
  • Flexibilidad: capacidad para modificar nuestra manera de pensar o actuar adaptándose a las nuevas demandas del ambiente. En ocasiones esta habilidad se confunde con la creatividad y resolución de problemas.
  • Inhibición: capacidad de ignorar la información irrelevante en una tarea. Relacionado con la atención selectiva y el conocido experimento del pase invisible de Simons y Chabris en 1999.
  • Toma de decisiones: capacidad de elegir una acción entre varias, valorando ventajas, inconvenientes y consecuencias futuras de la conducta.
  • Ejecución dual: capacidad de realizar dos tareas al mismo tiempo, prestando atención a ambas de manera constante. Por ejemplo, una tarea motora y otra lingúística.
  • Branching (multitarea): capacidad de organizar y realizar tareas manera simultánea y óptima. Se relaciona con la atención alternante.

La importancia de los lóbulos frontales y las alteraciones en las funciones ejecutivas

Una persona con daño cerebral en el lóbulo frontal y posteriormente, con las funciones ejecutivas afectadas puede ver su vida limitada en áreas cognitivo, conductuales, sociales y emocionales.

Por ejemplo, tanto los trastornos del neurodesarrollo, las demencias, como el daño cerebral adquirido están estrechamente relacionados con la alteración de las funciones ejecutivas.

Destacamos algunos trastornos afectados en las funciones ejecutivas:

  • Síndrome disejecutivo: entendido como el conjunto de alteraciones derivadas de una lesión en el lóbulo frontal. Entre los trastornos que la causan encontramos los accidentes cerebrovasculares, los traumatismos craneoencefálicos, los tumores cerebrales o las demencias.
  • Demencia frontotemporal incluye un conjunto de síntomas marcados por la degeneración progresiva de los lóbulos frontales y temporales del cerebro. Este dañs afecta la autorregulación de la personalidad, la toma de decisiones y las emociones. Es frecuente que este trastorno se confunda con otras demencias o ansiedad y trastorno obsesivo compulsivo.
  • TDAH. Las funciones ejecutivas afectadas abarcan problemas en atención, memoria, inhibición, impulsividad, resolución de problemas, determinan un bajo nivel académico
  • Trastorno del Espectro del Autismo TEA. El déficit ejecutivo en población infantil con TEA puede justificar las conductas repetitivas e intereses restrictivos característicos. Por ejemplo, dificultades en la secuenciación de los pasos necesarios en una acción, limitaciones en la toma de decisiones, carencia de flexibilidad cognitiva, mala gestión del tiempo, lenguaje literal, rutinas y rituales o dificultad en la atención dividida.
  • Adicciones: el consumo excesivo de alcohol y otras sustancias puede comprometer el buen funcionamiento de los lóbulos frontales.

Evaluación neuropsicológica en funciones ejecutivas

Existen numerosas pruebas estandarizadas, basadas en la evidencia científica y considerando su eficacia y validez para evaluar las funciones ejecutivas desde la neuropsicología. Las más utilizadas suelen ser: span de dígitos, test del trazo, dígito/símbolo, tareas tipo Stroop, go / no-go, fluidez verbal en asociación controlada, clasificación de tarjetas, Torres de Hanoi, tareas de apuesta tipo Iowa.

Función EjecutivaPrueba de valoración
Funciones ejecutivas

ENFEN Evaluación Neuropsicológica de las Funciones Ejecutivas en Niños

TESEN. Test de los Senderos para la Evaluación de las Funciones Ejecutivas

SCIP-S. Screening del Deterioro Cognitivo en Psiquiatría

Velocidad de procesamiento

Trail Making Test (TMT) A

FDT. Test de los Cinco Dígitos

Memoria de trabajo

Dígitos (escala de memoria de Wechsler)

Localización espacial (escala de memoria de Wechsler)

Letras y números

Inhibición

Verbal: Stroop test

Motora go/no go

BRIEF Evaluación Conductual de la Función Ejecutiva (también evalúa flexibildiad y metacognición)

Acceso Memoria

Semántica: Animales en 1 minuto

Fonológica: Palabras por P

Ejecución Dual

Tarea de tachado de cuadrados y de repetición de dígitos de Baddele

Flexibilidad cognitivaTest de clasificación de tarjetas de Wisconsin (WCST)
Planificación

Torres de Hanoi

ANILLAS. Test para la Evaluación de las Funciones Ejecutivas

Mapa del Zoo (Behavioural Assessment of the Dysexecutive Syndrome, BADS)

Toma de decisionesIowa Gambling Task

Intervención neuropsicológica en funciones ejecutivas

A la hora de intervenir en funciones ejecutivas es necesario realizar un perfil neuropsicológico basado en la valoración previa; analizar las áreas cognitivas deficitarias y potenciar las áreas preservadas, en el caso de población con algún tipo de demencia, para compensar el posible daño frontal.

Podemos plantear una intervención neuropsicológica marcada por tareas de entrenamiento de la anticipación, supervisión y detección de errores, planificación, manejo del tiempo, en soluci´ón de problemas, consecución de objetivos y seguimiento de autoinstrucciones, regulación emocional, paso del tiempo, etc.

Principalmente la rehabilitación e intervención cognitiva debe estar enfocada a la estimulación y entrenamiento en flexibilidad mental; mejorar la capacidad de planificar, por ejemplo, con tareas de seguimiento de trayectoria o construcción de bloques; capacidad de actualización; y estimular la memoria de trabajo.

Según el modelo de Sohlberg y Mateer (1989) la rehabilitación de las funciones ejecutivas incide en tres grandes áreas: selección y ejecución de planes cognitivos, control del tiempo y autorregulación de la conducta.

Debido a la importancia de los lóbulos frontales y las funciones ejecutivas, numerosas conductas y circunstancias como bullying, la práctica deportiva, el rendimiento académico, las dificultades de aprendizaje, trastornos de conducta alimentaria, el estudio de las inteligencias múltiples, la cognición social, relajación y mindfulness se ven afectadas por esta función cognitiva.

Categorizado en: Educación y Sociedad

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