El IRPF es el impuesto que grava la renta de las personas físicas residentes en España. Afecta a tu salario, a tus facturas si eres autónomo, a tus inversiones, a los alquileres que cobras y, en muchos casos, al resultado de la declaración de la renta.
Si alguna vez has mirado tu nómina y has pensado “¿por qué me retienen esto?”, no eres la . El IRPF es uno de esos conceptos que aparece todos los meses en el salario, pero que muchas veces se entiende tarde: cuando llega la declaración y toca pagar, devolver o revisar por qué el resultado no encaja.
La clave está en saber distinguir entre el IRPF como impuesto anual y las retenciones de IRPF en la nómina, que funcionan como pagos anticipados a Hacienda. Es decir, la empresa retiene una parte de tu salario bruto y la ingresa en la Agencia Tributaria en tu nombre.
Resumen rápido
El IRPF no se calcula igual para todo el mundo. Tiene en cuenta los ingresos, el tipo de renta, la situación personal y familiar, los mínimos aplicables, las retenciones ya practicadas y las deducciones que correspondan.
Qué es el IRPF
El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas es un tributo personal, directo y progresivo regulado por la Ley 35/2006, de 28 de noviembre. Es el impuesto que pagan las personas residentes en España por el dinero que han ganado durante el año.
La ley lo regula como un impuesto personal, directo y progresivo, pero vamos a traducirlo:
- Personal: tiene en cuenta tu situación. No paga igual una persona soltera sin hijos que otra con hijos o familiares a cargo.
- Directo: se aplica sobre el dinero que ganas.
- Progresivo: cuanto más ganas, mayor puede ser el porcentaje aplicado en los tramos superiores.
Esto no significa que todo tu dinero tribute al porcentaje más alto. El IRPF va por tramos. Es como llenar vasos, cada parte de tus ingresos cae en un tramo distinto.
Qué rentas forman parte de la base imponible del IRPF
El IRPF no solo mira tu sueldo. También puede tener en cuenta otros ingresos que recibas durante el año.
| Tipo de renta |
Qué incluye |
Ejemplo práctico |
| Rendimientos del trabajo |
Salarios, pensiones, prestaciones y otras retribuciones derivadas del trabajo por cuenta ajena. |
Una nómina mensual o una pensión de jubilación. |
| Rendimientos del capital mobiliario |
Dividendos, intereses de cuentas, depósitos o determinados productos financieros. |
Dividendos recibidos por acciones. |
| Rendimientos del capital inmobiliario |
Ingresos derivados del alquiler o cesión de uso de bienes inmuebles. |
Alquiler de una vivienda, local o plaza de garaje. |
| Rendimientos de actividades económicas |
Ingresos obtenidos por autónomos, profesionales o empresarios individuales. |
Honorarios de un diseñador freelance o ingresos de un negocio propio. |
| Ganancias y pérdidas patrimoniales |
Variaciones en el patrimonio por ventas, transmisiones, premios o determinadas operaciones. |
Venta de acciones, venta de una vivienda o premio sujeto a tributación. |
Por eso dos personas con el mismo sueldo pueden tener una declaración distinta. Hacienda no mira solo la nómina, también mira el conjunto de ingresos y la situación personal.
Qué es la retención de IRPF en la nómina
La retención de IRPF es la parte de tu sueldo que no cobras directamente porque la empresa la ingresa en Hacienda por ti.
Por ejemplo, si tu sueldo bruto mensual es de 1.800 euros, no significa que vayas a recibir 1.800 euros en tu cuenta. Antes se descuentan cotizaciones y retención de IRPF. El resultado es tu sueldo neto, que es lo que realmente cobras.
Recurso práctico INESEM
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Cómo se calcula el IRPF en la nómina
El cálculo de la retención de IRPF en la nómina no depende de una cifra aislada. Intervienen las retribuciones previstas para el año, las cotizaciones a la Seguridad Social, la situación personal y familiar y el mínimo personal y familiar.
De forma simplificada, el proceso sigue esta lógica:
- Se estima la retribución anual. La empresa calcula cuánto prevé que cobrará el trabajador durante el año natural, incluyendo salario fijo, variables previsibles y retribuciones en especie si existen.
- Se calcula la base para la retención. Se restan determinados gastos y reducciones aplicables, como las cotizaciones a la Seguridad Social.
- Se tiene en cuenta el mínimo personal y familiar. Aquí influyen circunstancias como hijos, ascendientes a cargo, discapacidad o situación familiar.
- Se aplica la escala correspondiente. El Reglamento del IRPF regula el procedimiento para calcular el tipo de retención sobre rendimientos del trabajo.
- Se regulariza si cambian las circunstancias. Una subida salarial, un nuevo hijo, un cambio de contrato o un segundo pagador pueden modificar la retención.
Idea clave
Dos trabajadores con el mismo salario bruto pueden tener una retención distinta si sus circunstancias personales o familiares no son las mismas. El IRPF no mira solo cuánto cobras, también mira tu situación.
Por qué puede variar el IRPF de una nómina a otra
La retención no se decide al azar. La empresa calcula una cantidad aproximada según lo que espera que cobres durante el año y según los datos personales que le hayas comunicado.
El IRPF de tu nómina puede cambiar por motivos como estos:
- Tu salario anual: si ganas más, puede subir la retención.
- Tu tipo de contrato: algunos contratos tienen reglas específicas.
- Tu situación familiar: hijos, discapacidad o familiares a cargo pueden influir.
- Una subida de sueldo o un bonus: si cobras más de lo previsto, la empresa puede ajustar el porcentaje.
- Varios pagadores: por ejemplo, si has cambiado de trabajo o has cobrado del SEPE y de una empresa en el mismo año.
Ejemplo sencillo
Si durante medio año cobras de una empresa y durante otro medio año cobras de otra, cada empresa puede haberte retenido como si solo existiera su parte. Al hacer la declaración, Hacienda suma todo lo que has ganado. Ahí puede venir el susto.
El papel del modelo 145
El modelo 145 sirve para comunicar al pagador la situación personal y familiar del trabajador a efectos de calcular la retención de IRPF. No se presenta directamente ante Hacienda de forma ordinaria: se entrega a la empresa o entidad pagadora.
Conviene revisarlo cuando empiezas en una empresa y también cuando cambian tus circunstancias. No comunicar un cambio importante puede acabar en una retención mal calculada y, por tanto, en una sorpresa posterior en la declaración.
Gastos deducibles en el IRPF: qué debes tener en cuenta
Los gastos deducibles permiten reducir la renta sobre la que se calcula el impuesto, siempre que cumplan los requisitos legales. No todo gasto que “parece relacionado” puede deducirse. Aquí Hacienda suele ser menos creativa que nosotros.
En los rendimientos del trabajo, pueden deducirse conceptos como cotizaciones a la Seguridad Social, cuotas sindicales, cuotas a colegios profesionales obligatorios, gastos de defensa jurídica con límites y otros gastos generales previstos por la normativa.
En los rendimientos de actividades económicas, los autónomos pueden deducir gastos vinculados a su actividad, siempre que estén justificados, registrados y relacionados con la obtención de ingresos.
Recomendación profesional
Guarda facturas, justificantes y comunicaciones laborales. En IRPF, lo importante no es solo tener razón: es poder demostrarla.
Periodo impositivo del IRPF y residencia fiscal
Con carácter general, el periodo impositivo del IRPF coincide con el año natural y el impuesto se devenga el 31 de diciembre. La excepción principal se produce cuando fallece el contribuyente en un día distinto al 31 de diciembre; en ese caso, el periodo finaliza en la fecha de fallecimiento.
Son contribuyentes del IRPF quienes tienen su residencia habitual en España. La Ley del IRPF considera residente fiscal, entre otros supuestos, a quien permanece más de 183 días durante el año natural en territorio español o a quien tiene en España el núcleo principal o la base de sus actividades o intereses económicos.
Tributación individual o conjunta: cuándo se puede elegir
La declaración del IRPF se presenta, por defecto, de forma individual. Sin embargo, las personas que forman parte de una unidad familiar pueden optar por la tributación conjunta.
La unidad familiar puede estar formada por:
- Los cónyuges no separados legalmente y, si los hay, los hijos menores o mayores con medidas de apoyo en los términos previstos por la normativa.
- En casos de separación legal o ausencia de matrimonio, el padre o la madre con los hijos que convivan con uno u otro y cumplan los requisitos legales.
Nadie puede formar parte de dos unidades familiares al mismo tiempo. Además, la situación familiar se determina a 31 de diciembre de cada año.
La tributación conjunta puede interesar cuando uno de los miembros de la unidad familiar no obtiene ingresos o tiene rentas bajas. En cambio, si ambos cónyuges trabajan y obtienen ingresos relevantes, suele ser necesario comparar ambas opciones antes de confirmar el borrador.
Quién no está obligado a presentar la declaración del IRPF
No todos los contribuyentes están obligados a presentar la declaración. Para la Declaración de la Renta 2025, presentada en 2026, la Agencia Tributaria mantiene el límite general de 22.000 euros anuales para rendimientos íntegros del trabajo cuando proceden de un único pagador.
El límite baja a 15.876 euros anuales en determinados supuestos, entre ellos cuando los rendimientos del trabajo proceden de más de un pagador y la suma del segundo y restantes pagadores supera los 1.500 euros anuales.
| Situación |
Límite general para no declarar |
Matiz importante |
| Rendimientos del trabajo de un pagador |
22.000 € |
Aplica con carácter general. |
| Más de un pagador |
15.876 € |
Si el segundo y restantes pagadores superan 1.500 € en conjunto. |
| Más de un pagador, pero segundo y restantes no superan 1.500 € |
22.000 € |
Se mantiene el límite general. |
| Autónomos dados de alta en RETA o Régimen del Mar |
Obligación de declarar |
Desde 2023, deben declarar aunque sus rendimientos sean bajos. |
Además, pueden existir otros límites para rendimientos del capital mobiliario, ganancias patrimoniales, rentas inmobiliarias imputadas, subvenciones o pérdidas patrimoniales. Por eso, antes de decidir que no hay obligación de declarar, conviene revisar el borrador y los datos fiscales.
Error frecuente: pensar que tener dos pagadores siempre hace pagar más
Tener dos pagadores no significa automáticamente pagar más IRPF. Lo que suele ocurrir es que cada pagador calcula la retención con la información que tiene, sin conocer necesariamente el total anual que vas a percibir.
Ejemplo sencillo: una persona cobra 10.000 euros de una empresa y 10.000 euros de otra. Cada pagador puede aplicar una retención baja porque, de forma aislada, la retribución no parece alta. Pero al sumar ambos ingresos, la renta anual real es de 20.000 euros. Si durante el año se ha retenido poco, la declaración puede salir a pagar.
El problema no es tener dos pagadores. El problema es que las retenciones no se hayan ajustado al total de ingresos previsto.
Cómo evitar sustos con el IRPF
La mejor forma de evitar sorpresas es revisar tus datos antes de que acabe el año. Especialmente si has cambiado de trabajo, has tenido varios pagadores, has cobrado bonus, has sido padre o madre, has empezado como autónomo o han cambiado tus circunstancias familiares. Por supuesto, recuerda no dejar la declaración de la renta para el último día.
Checklist rápido para revisar tu IRPF
- Comprueba tu salario bruto anual previsto.
- Revisa el porcentaje de IRPF aplicado en la nómina.
- Actualiza el modelo 145 si cambia tu situación personal o familiar.
- Valora si tienes varios pagadores y cuánto procede del segundo y restantes.
- Consulta tus datos fiscales antes de confirmar el borrador.
- Conserva justificantes de gastos, deducciones y retenciones.
Preguntas frecuentes sobre el IRPF
¿Por qué me retienen IRPF en la nómina?
Porque la empresa está obligada a practicar retenciones sobre los rendimientos del trabajo. Esas retenciones son pagos anticipados del impuesto que después se tienen en cuenta en la declaración de la renta.
¿Tener dos pagadores significa pagar más IRPF?
No necesariamente. Lo que puede ocurrir es que se hayan practicado menos retenciones durante el año. Al sumar todos los ingresos en la declaración, puede aparecer una cantidad pendiente de ingresar.
¿Cuál es el límite para no presentar la declaración del IRPF?
Para la Renta 2025 presentada en 2026, el límite general para rendimientos del trabajo de un solo pagador es de 22.000 euros. En ciertos casos con varios pagadores, el límite se sitúa en 15.876 euros.
¿Para qué sirve el modelo 145?
El modelo 145 sirve para comunicar a la empresa la situación personal y familiar del trabajador, de modo que pueda calcular correctamente la retención de IRPF aplicable en la nómina.
Fuentes consultadas
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Jurídico