Saber como calcular el valor de una empresa no resulta nada fácil, ya que de partida la parte financiera en este sentido puede resultar abrumadora por la cantidad de ratios de los que puedes echar mano, y el problema no es que haya muchos ratios, lo malo es que no siempre sabemos que significan cada uno y para que funcionan. La falta de conocimiento puede hacer que dediques un tiempo del que probablemente no dispones para esta actividad. También puedes pensar que saber el valor contable de una empresa es algo que solo sirve para grandes empresas y multinacionales, sin embargo también es algo útil para pymes y empresas que están comenzando como verás a lo largo del artículo.
¿Qué es una valoración empresarial?
Es el proceso analítico y técnico diseñado para estimar el valor económico real de una compañía o un negocio en un momento específico. Integra elementos complejos como el flujo de caja proyectado, la propiedad intelectual y el posicionamiento de marca. Es una herramienta fundamental para negociar fusiones, atraer inversores o planificar sucesiones, permitiendo que compradores y vendedores tengan una base racional para el acuerdo. Representa el equilibrio entre el desempeño histórico de una empresa y las expectativas de rentabilidad futura.
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Factores que afectan a la valoración
Debes conocer que existen una serie de factores que afectan al valor de una empresa y que son importantes de cuidar y trabajar en el día a día aparte de vender un buen producto u ofrecer un buen servicio.
Marca
Fijarse en cuanto vale la marca de la empresa, si es reconocida o no, ya que una buena marca tiene ventajas como actuar de barrera de entrada y esta protección asegura que la empresa seguirá valiendo mucho en el futuro, poder de fijación de precios, ya que una buena marca puede cobrar más por el mismo producto y fidelización de clientes, ya que es más barato mantener un cliente que conseguir uno nuevo.
Posicionamiento
Conocer si tengo algún producto o servicio que ya tengan una muy buena posición en el mercado es otro factor importante a la hora de calcular el valor.
Trayectoria y expectativas de crecimiento
Teniendo dos empresas similares resultados, no es lo mismo una empresa que empezó anteayer que una empresa que lleva 10 años dando buenos resultados o mejores resultados cada año.
Cualquier movimiento que tenga como objetivo mejorar las operaciones de una empresa a lo largo del tiempo estará mejorando las expectativas de crecimiento de una empresa.
Flujos de caja
Los flujos de caja en la valoración de empresas representan la liquidez real disponible para invertir, pagar deudas o distribuir dividendos. El efectivo es un indicador objetivo de salud financiera, en esencia, una empresa vale hoy lo que sea capaz de generar en efectivo mañana, considerando el impacto del riesgo y el valor del dinero en el tiempo.
Deuda
La deuda determina la estructura de capital y el riesgo financiero. Al calcular el valor de una empresa, resulta fundamental distinguir entre el valor operativo total y la parte que corresponde realmente a los accionistas. El endeudamiento influye directamente en el costo de capital, afectando la tasa de descuento aplicada a los flujos futuros y la percepción de solvencia del mercado.
Equipo de trabajo
Resulta necesario conocer los fundamentos estratégicos de dirección para que las personas que manejan una empresa tengan una mayor calidad personal y profesional y que puedan alinear sus valores con la empresa, mejorando así el valor contable de una empresa.
Qué es el EBITDA
Este es un acrónimo en inglés cuya traducción viene a ser “Beneficios antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización” todo lo exagerado que tiene este título solo sirve para asustar, porque al final el EBITDA no es más que un indicador de si una empresa es rentable o no, aunque mostrándolo desde un punto de vista operativo y sin considerar los intereses de las deudas que pueda tener, las amortizaciones de las inversiones realizadas en algún momento, los impuestos y las depreciaciones por deterioro.
3 reglas vitales para la valoración de empresas
Son el conjunto de criterios que establecen cómo medir y asignar un precio económico a los activos, pasivos y el patrimonio neto de una organización. Estas reglas buscan estandarizar la información financiera para que el valor reportado sea fiable, comparable y representativo de la realidad económica actual, evitando la subjetividad de las cuentas anuales.
Coste de adquisición o valor histórico
Este método fija que los bienes y derechos de la empresa deben valorarse por el precio pagado en su compra más todos los gastos adicionales necesarios para su puesta en funcionamiento. Es el criterio más objetivo y conservador, ya que se basa en transacciones reales documentadas, aunque tiene la desventaja de que no refleja el incremento de valor que los activos pueden experimentar con el paso del tiempo por efectos del mercado o la inflación.
Regla del valor razonable
El precio de un elemento debe ser aquel que se pagaría en una transacción ordenada entre participantes del mercado en la fecha de valoración. A diferencia del coste histórico, esta regla obliga a la empresa a actualizar el valor de ciertos activos basándose en precios de mercado observables, garantizando que el balance refleje la capacidad de liquidación real de la compañía en el presente.
Regla del valor actual de los flujos de efectivo
El valor de un negocio depende de la capacidad de generar dinero en el futuro, descontado a una tasa de interés que refleje el riesgo. Se calcula sumando todos los cobros y pagos previstos, ajustándolos al presente mediante una fórmula financiera. Esta regla en las finanzas corporativas permite determinar si una inversión es rentable comparando lo que es paga hoy con lo que se recibirá después.
Profesionales en valoración de empresas
Estos equipos de consultoría estratégica emplean metodologías estrictas para determinar el valor de mercado en transacciones corporativas complejas. Las empresas líderes en valoración de negocios incluyen a las Big Four, junto a firmas especializadas como Kroll o Houlihan Lokey. Estos profesionales actúan como mediadores objetivos en fusiones y adquisiciones, asegurando que las cifras presentadas sean plenamente defendibles ante reguladores y accionistas como valor negociable. Estas corporaciones logran transformar datos financieros complejos en una visión estratégica que minimiza riesgos y optimiza la toma de decisiones económicas en entornos de alta volatilidad actual.