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Siembra de agua: de Sierra Nevada a los Andes

10/01/2023
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El cambio climático, la sobreexplotación de recursos y los cambios de uso del suelo son algunos de los principales factores que influyen en la disponibilidad de los recursos. El agua, como bien sabemos, es un recurso esencial del que depende la humanidad. Se intuye que va a ser fuente de conflictos, por lo que la correcta gestión se antoja esencial.

Por otra parte, también se estima que los cursos de agua superficial pueden ser menores y, sobre todo, más inestables, por lo que el agua subterránea puede ser la solución a muchos de los problemas.

Ante esta situación, es importante tener en cuenta que las aguas subterráneas no son infinitas, por lo que una excesiva extracción también es peligrosa. Por tanto, surge la idea de la recarga de acuíferos. Un término que parece novedoso, pero que vamos a comprobar que no lo es tanto.

Recarga de acuíferos. Un método ¿innovador?

La recarga de las aguas subterráneas se produce de manera natural. El régimen de precipitaciones, la topografía, materiales de la zona, cauces cercanos o vegetación son algunos de los factores que influyen en cómo y cuánto va a ser dicha recarga.

Estos factores, que tienen consecuencias sobre la recarga natural, también van a ser clave en la recarga artificial de acuíferos. La diferencia es que nosotros podemos actuar sobre ellos y condicionarlos para que ésta se lleve a cabo de la manera más eficiente posible.

La recarga artificial de acuíferos se puede hacer de formas muy diversas, con técnicas y herramientas actuales, pero también con métodos tradicionales. Todo va a depender de la disponibilidad del agua y de las características del terreno.

Por tanto, es ahí donde vamos a incidir, en conocer cómo esta técnica que parece actual es una de las más antiguas que existe: siembra y cosecha del agua.

Siembra y cosecha de agua

Estos términos, que normalmente los tenemos asociados a la agricultura, alcanzan un papel relevante cuando los relacionamos con el agua. Aunque parece que aquí no encaja, se trata de uno de los métodos ancestrales para disponer de agua en épocas/estaciones en donde suele escasear.

¿En qué consiste? Pues, como hace pensar su definición, se trata de un conjunto de actuaciones humanas para inducir al recurso hacia una zona para que se infiltre y, así, recargue de manera artificial los acuíferos.

Antiguamente, y debido a que los métodos de extracción eran bastante rudimentarios, se solía acceder a dicho agua desde las fuentes. Es decir, la idea general era la de canalizar el agua para que se produjera la infiltración (siembra), y, así, en fechas posteriores, disponer (cosechar) de un recurso que emanaba de manera natural.

Es así como un método verde y eficiente que pretende actuar frente a la sequía actual tiene unos orígenes ancestrales y con una función similar.

Ventajas de la siembra de agua

Como se viene diciendo, la disponibilidad de agua ha sido, es y parece que seguirá siendo un condicionante para la humanidad. Son numerosas las técnicas que permiten tener acceso a dicho recurso, con sus ventajas e inconvenientes.

En este caso particular de la siembra de agua, la principal ventaja es que permite tener acceso a un recurso en épocas en donde éste no suele estar disponible, generalmente porque son periodos secos. Este es el motivo primigenio. No obstante, ahora también cobra otra función similar: recargar acuíferos para continuar con la extracción de agua.

Estos métodos, por otra parte, consiguen aumentar la infiltración hasta el doble de lo que se produciría en otras montañas similares. Siendo, así, un sistema con alto potencial para contribuir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La recarga de acuíferos también tiene una especial importancia a la hora de poner remedio a problemas puntuales que pueden convertirse en grandes catástrofes. Algún ejemplo de esto es cuando se llevan a cabo infiltraciones en masas de agua contaminadas por nitratos, hidrocarburos o por intrusión salina.

Careos: tecnología “made in al-Andalus”

Sierra Nevada (Granada), desde hace cientos de años, presenta una infraestructura muy peculiar que es utilizada para la recarga de acuíferos: las acequias de careos.

Hay estudios que sitúan su origen durante la época romana, aunque fue durante el periodo andalusí cuando se comenzó a trabajar en una red de acequias, de diversa longitud, que recogían el agua de la lluvia y del deshielo y la infiltraban en los acuíferos.

Esta red, de más de 750 kilómetros de acequias de careo, son las encargadas de llevar a cabo la “siembra” del agua del deshielo de dicha sierra, permitiendo su “cosecha” en los periodos secos.

Este sistema, que puede considerarse como de regulación hídrica, se construye con materiales locales, es adaptable a las condiciones cambiantes, no necesita requerimientos energéticos, aprovecha el poder autodepurador del suelo, genera beneficios económicos y aumenta la biodiversidad.

Amunas: los fracturados Andes y la quinoa

En el otro extremo del mundo, los Andes peruanos, también existía esta práctica ancestral de recarga artificial de acuíferos. El objetivo era el mismo: recolectar agua para incrementar el volumen de agua de los manantiales. Las canalizaciones son denominadas como amunas.

Estos sistemas resultan, aquí, muy eficaces, debido a las características de la cordillera. Es importante resaltar que se trata de una formación volcánica de rocas fracturadas en donde el agua puede discurrir de manera muy rápida.

Como curiosidad, y con el fin de establecer el recorrido que seguía dicha recarga, se dice que la antigua civilización Inca depositaba semillas de quinoa en las amunas para que, una vez infiltradas, sirviera como trazador para conocer en qué lugar se producía la descarga de agua. Si crecía quinoa en lugares donde no se había plantado, el sistema funcionaba y ese era el lugar de cosecha.

Al igual que los Careos, generan gran cantidad de beneficios a la sociedad de una manera muy eficiente, sobre todo a nivel económico.

De esta manera podemos comprobar cómo estos sistemas de recarga artificial de acuíferos no se tratan de algo novedoso, sino de una técnica con cientos de años de historia que han sido fundamentales en el desarrollo de la sociedad. Quizás sean, también, una solución ante los posibles problemas futuros de disponibilidad de agua.

Categorizado en: Gestión Integrada

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