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¿Conoces el origen del francés?

07/11/2022
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El francés pertenece al grupo de las denominadas lenguas romances, cuyo origen histórico se encuentra en el latín vulgar. Al tener una lengua madre en común (el latín), es posible encontrar grandes similitudes y parecidos entre ellas. La lengua francesa, no obstante, es considerada la lengua romance que menos se parece al latín. Desde el origen del francés hasta su reconocimiento en 1539, hay varios acontecimientos clave que queremos compartir contigo. ¡Sigue leyendo hasta el final!

Actualmente, el francés es el quinto idioma más hablado del mundo (noveno por hablantes nativos) y la segunda lengua en las relaciones internacionales. No solamente se habla francés en Francia, sino que son veintinueve países los que reconocen el francés como lengua oficial, entre los que figuran Canadá, Bélgica, Suiza , Mónaco y Luxemburgo, así como partes de África, Oceanía, el Caribe y las islas del océano Índico.

Historia del origen del francés

La historia del origen del francés se remonta dos milenios atrás (entre el 58 a.C. y el 51 a.C.), cuando el Imperio Romano, al mando de Julio César, invadió la Galia. El territorio estaba habitado por un pueblo celta al que los romanos denominaron los galosLos galos hablaban el celta, el galo y el vasco, entre otros idiomas, pero el latín llegó para imponerse. Durante algún tiempo, el latín y el galo convivieron en el mismo territorio, pero el latín iría imponiéndose de manera progresiva, a pesar de que hubo regiones que se negaron a aceptarlo. A día de hoy, el diccionario Le Gran Robert todavía conserva algunas palabras de origen galo que se utilizan con frecuencia (chemin, caillou, mouton, truite, etc.).

El declive del Imperio Romano

El Imperio Romano comenzó a debilitarse hasta perder su poder, lo que facilitó su invasión y aceleró el proceso de fraccionamiento del latín. Una serie de pueblos de origen germánico llegaron a la Galia romana: los francos, en el norte y los visigodos, en el sur. Ambos tenían sus propias lenguas, pero terminaron por adoptar el latín divulgado por la población local. No obstante, el origen germánico de la lengua hablada por los francos terminaría por influir en la fonética del idioma, introduciéndose así nuevos sonidos y palabras (por ejemplo, el sonido /œ/ de la palabra  fleur). 

En el sur, sin embargo, la evolución fue distinta y se desarrollaron las lenguas de oc (el occitano) que agrupaban a los hablantes del lemosín, del languedociano, del gascón y del provenzal. Así pues, poco a poco se iría estableciendo la diferencia entre dos dialectos cuya frontera estaba marcada por el río Loira.

El nacimiento político del francés

Al finales del siglo VIII se produjo un acontecimiento clave: el pueblo ya no entendía el latín que hablaban los clérigos. No obstante, el nacimiento del francés no tendría lugar hasta treinta años después, tras la firma de los Juramentos de Estrasburgo (un tratado de paz que puso fin a la guerra entre Carlos el Calvo y Luis el Germánico). 

Tras el fallecimiento de Carlomagno, rey de los francos, en el año 814, el imperio comenzó a tambalearse. Su hijo y heredero, el emperador Ludovico, tuvo grandes dificultades para mantener la cohesión de un imperio que abarcaba lo que hoy sería Francia, Alemania, Italia, República Checa, Austria, Croacia, Eslovaquia España, Hungría, Bosnia y una parte de Polonia. A su muerte, el Imperio quedó divido en tres reinos y cada uno de ellos fue atribuido a uno de sus hijos. 

Carlos, Luis y Lotario, los tres hijos, no tardarían en comenzar una guerra entre ellos bajo la pretensión de reconstruir el imperio. Fue entonces cuando Carlos y Luis firmaron un acuerdo de ayuda mutua con el objetivo de repartirse los territorios de Lotario, el tercer hermano. Este acuerdo, más conocido como los Juramentos de Estrasburgo, es considerado el texto más antiguo escrito en protorromance. Cada uno de ellos empleó la lengua que entendían las tropas del otro, por lo que Carlos se expresó en protoalemán y Luis en protofrancés (un  idioma a caballo entre el latín y el francés).

El origen del francés moderno

Como hemos podido comprobar, lo que conocemos como francés antiguo es, en realidad, una serie de dialectos con elementos comunes. Además, debido a la influencia germana, tuvieron que utilizarse algunos dígrafos (grupo de dos letras representadas por un único sonido) en el lenguaje escrito que no existían en latín vulgar. 

El nacimiento del francés moderno, en cambio, no tendría lugar hasta 1539, cuando el rey Francisco I hizo del francés la lengua oficial de la administración y procedimientos judiciales. De ese modo, la lengua francesa se convirtió en obligatoria en todos los textos escritos y en la lengua oral de toda Francia. Tras un periodo de unificación y estandarización, surgirían tres grandes manifestaciones literarias: el cantar de gesta, el poema caballeresco y la lírica trovadoresca.

A partir del siglo XVII, todos estos esfuerzos de unificación se institucionalizaron en la Academia Francesa, la institución encargada de la regulación de las normas y del perfeccionamiento del francés. Gracias al doble impulso político y literario, el francés fue considerado lengua de cultura y diplomacia, siendo utilizado por la corte más prestigiosa e influyente del momento. 

Todavía hoy, a pesar de la pérdida de influencia del Imperio francés tras la Segunda Mundial, el francés se mantiene como uno de los idiomas de trabajo más reconocidos internacionalmente. Hasta mediados del siglo XX se mantuvo como lengua de la diplomacia, momento a partir del cual comenzaría a ceder espacio al inglés. 

¡Nunca dejamos de aprender!

Si alguna vez te has preguntado de qué lengua proviene el francés, ahora ya tienes la respuesta: el origen del francés se encuentra en el latín vulgar, que evolucionaría durante el primer milenio de la era cristina hasta el galorrománico, llegando a convertirse en lengua jurídica y administrativa. 

Dada su influencia actual, te animamos a conocer más sobre esta apasionante lengua. Si te interesa el mundo de la traducción o eres traductor, desde INESEM Business School te proponemos el Master de Formación Permanente en Traducción Especializada (Mención Francés) + 60 créditos ECTS. Un buen traductor no solamente debe conocer la lengua, sino que también debe interesarse por el origen de la misma. 

«La traducción no es solo cuestión de palabras: consiste en hacer comprensible toda una cultura» (Anthony Burgess).

Categorizado en: Idiomas

No hay comentarios

  1. Aldo Mantovani dice:

    Muy interesante e importante conocer el origen y formación de las lenguas

  2. Susana Haydee Beatriz dice:

    Muy bien sintetizado

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