salud mental y pandemia

Las 5 amenazas a la salud mental después de la pandemia

14/03/2022
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Desde el inicio de la pandemia se ha hablado intensamente sobre salud mental desde distintos enfoques: iniciativas públicas que tardan en materializarse, numerosos artículos de divulgación sobre cómo gestionar la pandemia o profesionales buscando aumentar su negocio. A continuación, vamos a describir 5 amenazas que afectan a nuestra salud mental después de la pandemia

1. La psicoterapia antes de la pandemia

En enero de 2020 se publicaba un documento que ya informaba de la falta de profesionales sanitarios de salud mental y de la diferencia de profesionales de la psicología en la salud pública respecto a otros países de nuestro entorno. La ratio de profesionales en la sanidad pública era en 2018 de 6 por cada 100.000 habitantes, tres veces menor que la media europea, de 18.

Al revisar los datos de la ansiedad, la depresión o incluso el suicidio con 3671 suicidios, una media de 10 suicidios diarios, en el año 2019 antes de la pandemia, podemos comprobar como la salud mental ya era frágil antes de la crisis sanitaria. Es decir, la población ya tenía problemas emocionales y psicológicos antes de la pandemia, esta solo ha agudizado y evidenciado una situación insostenible en el tiempo para muchas personas.

Por todo esto, es necesario analizar y modificar el sistema de atención psicológica en salud pública para evitar las consultas trimestrales con un profesional distinto durante unos minutos.

2. ¿Cómo ha afectado la pandemia a nuestra salud mental?

Recordemos que durante la etapa más difícil de la pandemia surgieron mensajes necesarios como "De esta saldremos mejores" o "Todo irá bien" que dos años después se han confirmado que solo eran mensajes de ánimo, necesarios para la salud mental, ante una situación que nos superó económica y emocionalmente.

En la población adulta, la pandemia ha supuesto un aumento de casos de problemas depresivos, de ansiedad, hipocondría, trastorno obsesivo compulsivo o problemas de sueño. La soledad, el aislamiento, la falta de recursos sociales han supuesto una revisión de valores familiares y sociales nunca vista. Las terapias de tercera generación pueden ser muy útiles para guiar a la persona en su flexibilidad psicológica.

La población infantil y adolescente ha sufrido especialmente el confinamiento, la falta de contacto social, un exceso de relaciones virtuales y las restricciones al ocio. Recuerda que con nuestro Master en Intervención Psicológica en Trastornos de la Infancia y la Adolescencia aprenderás a intervenir con niños, niñas y adolescentes para mejorar su salud mental.

3. Efectos negativos de la "psicología de autoayuda"

Recientemente, se ha publicado en la prestigiosa revista Nature, un estudio que analiza los efectos de los mensajes positivos que recibimos en redes sociales. Mensajes como "Si quieres, puedes", "Sal de tu zona de confort" o "Si la vida te da limones, haz limonada", "Empodérate y persigue tus sueños" provocan el efecto contrario al deseado. La presión social por ser felices tiende a aumentar los niveles de depresión, ansiedad y estrés en población juvenil y adulta. Este tipo de mensajes produce un efecto contrario provocando una mayor presión por ser feliz, por mostrarnos alegres a pesar de que las circunstancias personales sociales o laborales no acompañen.

La felicidad hoy se concibe como algo personal, como algo que cada uno elige. Es una idea reduccionista que responsabiliza al individuo injustamente de sus éxitos y de sus fracasos". Edgar Cabanas

A este fenómeno, se unen la imagen que transmitimos y percibimos de la sociedad: por un lado, la imagen positiva, con filtros y juvenil impuesta; por otro, numerosos personajes famosos declaran acudir a terapia psicológica llegando a patologizar problemas de la vida cotidiana. Esto provoca frustración por las expectativas generadas entre la vida que tenemos y la que deseamos, entre las dificultades que encontramos y los mensajes continuos "Si te caes siete veces, levántate ocho" que muchas personas no han aprendido a gestionar.

4. Condiciones sociales y laborales

La incertidumbre sanitaria, laboral, social y política nacional e internacional vivida en estos dos años ha superado la capacidad de las personas de resiliencia. Estos eventos dificultan que las personas puedan centrarse en su momento presente, distanciarse de sus pensamientos o aceptar el malestar como parte de la vida.

En España desde marzo de 2020 hemos vivido una pandemia sanitaria, una crisis económica, una ola de terremotos, la erupción de un volcán, una crisis alimentaria y un conflicto internacional entre otros eventos inesperados. Todas estas noticias han puesto a prueba nuestra salud mental, planificación laboral y relaciones sociales.

5. Mitos a la hora de acudir a terapia

Otra de las barreras que nos impiden desarrollar desarrollas nuestros valores, emociones y experiencias como deseamos son los mitos a la hora de acudir a terapia. Existen numerosas falsas ideas a la hora de acudir a un psicólogo, entre los que podemos encontrar:

  • Solo los locos van a terapia, no estoy tan mal. Falso, a terapia puede ir cualquier persona que desea mejorar su calidad de vida.
  • Un psicólogo sólo puede ayudarte si ha vivido lo mismo que tú. Falso, un profesional conoce teorías, métodos y técnicas que te ayudarán a manejar pensamientos y emociones, además de utilizar su experiencia personal y profesional.
  • No te hace falta un psicólogo, si tienes un amigo. Falso, un profesional te acompañara hacia tus objetivos, valores y acciones mediante una modificación y aceptación de tus pensamientos, emociones y comportamientos.
  • Solo hablaré de mi pasado o de lo que hago mal. Falso, la psicología busca potenciar las fortalezas del individuo, enfocándole hacia su presente y futuro, realizando un análisis de las variables de origen y mantenimiento de su problema.
  • Un psicólogo es muy caro. Depende, una sesión privada suele rondar unos 45-65€. La frecuencia de las sesiones debe ser acordada entre ambas partes y depende de la disponibilidad, recursos y necesidad emocional de la persona.

Estas ideas, poco a poco son desterradas por otras más adaptativas y funcionales a las necesidades de la sociedad.

Conclusiones

Es fundamental reconocer iniciativas de buena praxis en salud mental, estrategias públicas y privadas efectiva para que todos podamos expresar y gestionar nuestras emociones sin juicio.

La salud mental no debe convertirse en una moda, sino en un objetivo que repercute profundamente en el desarrollo de una sociedad.

Categorizado en: Educación y Sociedad

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